
HACE REFERENCIA A: EL PODER DEL PERRO
Cuando algún conocido me pregunta, ¿después de Larsson qué?, durante cierto tiempo no he sabido muy bien qué recomendar, pues aunque hay muchos y muy buenos autores de género no es fácil encontrar entre ellos la tan adictiva intensidad larssoniana. Ha sido mi amigo el pediatra Juan Marí, hombre atento a las novedades, quien llamó mi atención sobre El poder del perro. Y volví a encontrar un page-turner. Este Padrino del narcotráfico, que analiza aquí Lilian Neuman, es otra obra que no da respiri, una saga que cruza tramas delictivas con treinta años de historia mexicana. Sin llegar a las cimas del sueco constituye un buen sustituto para quien tras leerle tiene mono de narrativas trepidantes. Así que ya lo saben: después de Larsson, lean a Winslow. Antes de que se convierta en un best seller.










